Se trata de un revolucionario y potente detergente higienizante bacteriostático que controla los malos olores y contribuye a la descomposición de las grasas y los lodos.
Es soluble en todo tipo de aguas frías y calientes.
En su formación intervienen agentes emulsionantes de las grasas, tensioactivos no iónicos, catiónicos, que le confieren una serie de propiedades físico-químicas muy ventajosas para ser usado en todo tipo de industrias.
En contraste con el cloro que es fácilmente reducido a forma inerte por la materia orgánica.
Este producto retiene toda su efectividad aún en situaciones extremadamente difíciles, su acción persiste durante horas pues el amonio se adhiere a la superficie y sigue actuando durante más tiempo.
Cuando se utiliza con agua caliente se incrementa su efectividad.
Al ser compuestos estables y no volátiles no pierden su actividad al calor o a la luz.
No ataca ningún tipo de superficie, ni siquiera metálicas.
Carece de ingredientes corrosivos.
Se utilizan dosificaciones mínimas gracias a su alta concentración.
Muy económico y sobre todo seguro.
Cumple la legislación sobre Biodegradabilidad y el Reglamento Técnico Sanitario sobre Detergentes R.S.I.